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El Gran Maestro de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay, José Garchitorena, sostuvo que los masones debemos promover la democracia, el Estado de Derecho, la libertad individual y los derechos humanos, así como reimpulsar la laicidad, revalorizar la ética, pública y privada, y por sobre todas las cosas volver a construir ciudadanía.

En su visita a Chile, la máxima autoridad masónica del Uruguay, entregó sus primeras impresiones sobre su gira por tres importantes ciudades del país, que incluyen, Santiago, Valparaíso y Concepción.

 

¿Qué le parece el trabajo masónico de Chile?

He tenido la oportunidad de participar desde hace varios años de actividades organizadas por la Gran Logia de Chile y tengo un muy alto concepto del trabajo que realiza y como lo desarrolla. En especial destaco el permanente afán de mejorar la preparación de sus miembros y de aportar a los debates de la sociedad desde una perspectiva masónica.

¿Qué expectativas tiene de su visita a Chile?

Por lo dicho, acepté la amable invitación del Muy Respetable Gran Maestro Sebastián Jans de acompañarlo en sus visitas a Valparaíso, Concepción y Santiago, en la seguridad que será una experiencia muy positiva, que aportará mucho a mi gestión en Uruguay.   

¿Qué le parece este acercamiento masónico entre Chile y Uruguay?

El vinculo entre las Grande Logias de Chile y Uruguay no es nuevo. Desde hace muchos años hemos venido manteniendo un fluido contacto producto seguramente de la similar manera que  tenemos de ver y entender la Masonería, puertas adentro y hacia la sociedad.

Fruto de esa identidad de propósitos y perspectivas es, por ejemplo, el surgimiento de la Confederación Masónica Interamericana (CMI), en el que nuestras Grandes Logias, junto a la de Argentina, tuvieron un papel preponderante.

¿Qué piensa del Simposio Internacional?

Entiendo que el tema del simposio reviste indudable actualidad en la medida que la tecnología está impactando muy fuertemente en nuestras vidas cotidianas y está transformando radicalmente nuestras sociedades y sobre todo nuestro papel en ellas.

Por eso pienso que es de singular importancia reflexionar y proponer qué enseñar y cómo enseñar en un mundo en el que se está permanentemente generando conocimiento e información, que a su vez están, al instante, al alcance de todos.

Cómo enfrentar la creciente pérdida de empleos por obsolescencia y en especial cómo afectarán estos cambios la dignidad del ser humano, son también aspectos que deben seguir siendo materia de reflexión y de nuestro accionar como masones.

¿Qué espera del Simposio?

La Gran Logia de la Masonería del Uruguay concurre al simposio con dos ponencias, elaboradas por Hermanos con especial versación en la materia y con la fundada expectativa de recoger importantes aportes que permitan avanzar en la obtención de respuestas a estos problemas.

En especial porque sobre estos temas seguiremos trabajando en el ámbito de nuestro Centro de Investigación y Estudios Masónicos (CIEM).

¿Cuáles cree que son los temas claves que la masonería actual debería abordar?

Entiendo que en tiempos en que la razón cede espacio a las emociones y a los instintos a la hora de opinar y actuar, en que las grandes causas han sido sustituidas por las agendas de colectivos o individuos y en que las personas parecemos empeñarnos en resaltar lo que nos distingue en lugar de lo que nos une, es necesario asumir una actitud militante en pos de los principios, valores e ideales humanistas.

Principios, valores e ideales que le han permitido al ser humano alcanzar niveles de desarrollo intelectual y material como nunca antes y que la Masonería reivindica y promueve por formar parte de su esencia.

¿Cómo ve la participación de los masones en la vida pública y su influencia ética y valórica?

Por lo que dije, entiendo que ello es una obligación de los masones.

Siempre he creído que los masones, por nuestra calidad y condición, tenemos un compromiso ético con la acción, cualquiera sea el ámbito donde actuemos. Pienso que los masones debemos contribuir a  relanzar una agenda liberal de derechos (democracia, Estado de Derecho, libertad individual, derechos humanos, etc.), promover la laicidad, revalorizar la ética, pública y privada, y por sobre todas las cosas volver a construir ciudadanía.

¿Qué piensa de debates pendientes en Chile como; la Educación Laica, la eutanasia, el aborto libre?

En Uruguay, este año, celebramos el centenario de la consagración constitucional de la separación del Estado y las iglesias y de la laicidad del Estado, lo que incluye la laicidad en la educación pública, que es, por otra parte, la preponderante en Uruguay.

Un proceso que demandó más de cincuenta años y en el que los masones formaron parte de los sectores liberales y progresistas que lo impulsaron.

Más acá en el tiempo, el Parlamento aprobó una ley que despenalizó el aborto, en medio de un muy intenso debate que permitió generar opinión al respecto.

Desde la Gran Logia procuramos brindar información sobre el tema, procurando que cada masón pudiera adoptar una posición informada.

Otro tanto hemos hecho a propósito de la eutanasia que sigue siendo un tema pendiente en mi país.

Con esto quiero significar que son temas que creo hacen a una sociedad de personas más libres y por ello más justa, objetivo que entiendo deben perseguir los masones.

¿Qué le parece la irrupción del feminismo y la equidad de género en Latinoamérica?

Son fenómenos que surgen a partir de un reclamo que considero justo, el de la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres que trascienda la letra de la ley.

Creo también que quienes no formamos parte de los colectivos que los impulsan tenemos que advertir toda vez que percibamos posiciones que en aras de alcanzar ese objetivo, terminen atentando contra la igualdad en cuestión.  

La Libertad, la Igualdad y la Fraternidad que promueve la Masonería apuntan precisamente a eso, a una sociedad de personas libres, iguales y fraternas a partir de la tolerancia.