El mundo nunca se nos había mostrado tan diverso como hoy. Al alcance de la mano están todas las opciones, todos los caminos, todas las miradas sobre el bien y el mal. Ya nada está prohibido ni censurado, salvo aquello que dañe o agreda la dignidad del ser humano. Todos los caminos son válidos, y toda elección es una opción digna se ser respetada.

Las culturas ofrecen sus creencias, sus valores, sus productos, sus sabores y sus saberes, sus colores y sus sonidos en un gran mercado global. Todo interactúa y baila ante nuestros ojos, todo es riqueza, variedad y novedad. La riqueza del mundo de hoy es la diversidad.

Para la masonería, la diversidad, y la integración de esa diversidad, es el gran mosaico de la vida, el cual enriquece la experiencia de vivir este tiempo histórico.

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